domingo, 11 de julio de 2010

DESTELLOS EN EL MAR

Ostras, qué bien suena esto, ¿no? A lo mejor ahora pensáis que voy a relataros una de esas historias de amor del verano. Pues no, en realidad es una triste historia.

Se presentaba una tarde tranquila de comienzo de fin de semana, de esas en las que eliges no salir y ver alguna peli en la tele. Decidí ir a dar una vuelta con una amiga por un centro comercial. De pronto, una frase poderosa, escalofriante, de esas que llegan tan adentro de tus entrañas que te hacen estremecer desde la punta de los pies hasta los cabellos, surgió de la nada...: "NO HAY COJONES DE IRSE A LA PLAYA ESTE FINDE". Parémonos a analizar la grandiosa fuerza de estas palabras: en un microsegundo pasan tres cosas por tu cabeza:

1. "esta qué dice, ¿se le ha ido la olla? ¿qué se ha fumado? a la playa dice, con lo tranquilita que estaba yo. Ala que te vayas 2 - Holanda 0".
2. "eh, eh, eh, fiestón en la playuki, qué planazo, no se me ocurre plan mejor"
3. "ostras, si digo que no voy a quedar de zarrapastrosa, de cortazumos, de "pírate ya tía aburrida". Eso no puede ser, si esta es "echá palante" yo más"

FÓRMULA MATEMÁTICA UNIVERSAL: SI X=1, y=2 Y z=3, te vas a la playa para no quedar de lo peor de la raza humana salvaje.

Así que finalmente acabé en la playita. No me arrepentí, tengo que reconocerlo, estar allí merecía la pena. Al día siguiente, bikini puesto, toalla en mano, cremita para no quemarse, y entre la punta de la sombrilla roja, el pie del gordo de delante y los fumetas tocaguitarras del otro lado, aparcamos las toallas playeras.

Llega el momento de quitarse la ropa para mostrar a toda la fauna costera tu cuerpecito serrano. Dudas dos segundos, pero ves enfrente a una señora mayor en trikini que entre su celulitis ha perdido la tumbona y que hace diez años que sus tetazas no le dejan cortarse las uñas de los pies, y se te quitan los complejos. Así que te la quitas..., ¡¡¡OH, OOOOOHHHH!!! ¿Qué resplandor se abre paso a través de la ventana? ¿qué esplondoroso fulgor ciega los ojos de todos los presentes? ¿qué estrella brilla más que el sol en esa mañana de verano? ¿Será Julieta? ¡¡NOOOO!! ¡PARA NAAADAAAA! Es la destellosa blancura de mi piel. No habría estado más blanca si me hubiera metido en la lejía del anuncio. Ni los vampiros de Crepúsculo habrían soñado jamás lucir una tez tan blanca y brillante. La gente me observaba atónita, como si hubiera llegado en la mismísima nave que PLATOON. Hasta un viejo intentó enchufarme una cafetera por si irradiaba electricidad.

Pero no pasa nada, soy una mujer fuerte y puedo superar cualquier situación. Me bañé primero en crema y me fui a dar paseos por la playa.

Al final del día, a pesar de los litros de NIVEA PANTALLA TOTAL, mi piel se transformó en piel de pimiento morrón. Me duelen todos los poros de mi piel, pero no importa, porque uno: ya no soy la novia cadáver, y dos: ¡¡¡TODOS CON LA ROJA QUE VAMOS A GANAAAAAAR!!!

Dedicado a mi compañera de juergas.